Entrevista a Carla Peterson
La exitosa Peterson
Nació en la ciudad de Córdoba en 1974, hija de un instructor de aviación y una abogada. Descendiente de suecos por su padre, y de italianos por su madre, es la mayor de 3 hermanos y desde chica supo que quería ser actriz.
Reconoce al director Miguel Guerberof como su maestro. Su trabajo actoral se caracteriza por su versatilidad: puede representar roles trágicos o, por el contrario, personajes cómicos. En “Sos mi vida” se destacó en su rol de Constanza; alcanzó el rol protagónico en “La Lola”, para terminar de consagrarse con “Los Exitosos Pells”.
¿Cómo y cuando decidiste ser actriz?
Mis doce años en el colegio Santa Unión, de la Capital Federal, influyeron. Escuela para mujeres, doble turno, la libertad de plantear y concretar obras, musicales. Me calcé una peluca colorada en Annie, personifiqué a Gene Kelly en Cantando bajo la lluvia, intervine en La novicia rebelde. Ahí me recibí de bachiller humanista especializada en Letras. Terminé y cursé Dirección de Arte.
¿Cuáles fueron sus primeros pasos?
A los 15 años, ya daba clases de baile y con 18 viajé a Nueva York y Los Ángeles para perfeccionarme. Un tiempo después, me contrataron de Feliz domingo y de Dance party, los dos en Canal 9. Miraba a Andrea Del Boca, aunque deseaba convertirme en Ginger Rogers o Debbie Reynolds. Parecía que lo mío era la danza. Hasta que tras varios bolos, en el '93 conocí a Guerberof, en 1994 me llamaron de Montaña rusa y cambió el viento.
¿Montaña Rusa fue el punto de inflexión?
Sí, había hecho el casting siendo rubia platinada. Cierto día probé un color de cabello, se me fue la mano y me quedó violeta. La suerte hizo que me cruzara con la productora del casting "Hola. ¡Te cambiaste el tono! Justo que necesitamos a una chica de pelo oscuro", me comentó. Y termine interpretando a María. Es loco pero, un día de aburrimiento me llevó a sumergirme en un ciclo popular. Siento que los caminos están trazados y la vida te lleva adonde ella decidió que debés ir.
¿Quién fue Miguel Guerberof en tu vida?
El me enseñó, me dio la confianza para animarme a roles variados y bravos... Lo conocí a mis 19 años, participé en numerosas de sus obras y nunca lo olvidaré. Murió a los 67, aún ahora tomo mis elecciones laborales acordándome de él.
¿Qué sentís cuando te recordas en roles secundarios?
Ayer me vi en Son amores... Me impresionó mucho porque noté el paso del tiempo y cómo fui evolucionando. Fueron buenas oportunidades, y tenía tantas ganas de actuar y había estudiado mucho. Quería estar ahí. Me dieron personajes buenísimos, porque me permitían lucirme y, al mismo tiempo, sin ningún tipo de responsabilidad. Rellené sin cambiar la historia. Esa situación te da un espacio lúdico enorme. Si no hubiese sido por esos papeles, no hubiera llegado nunca hasta aquí. Cuando llegas a ser protagonista, tenes otra responsabilidad.
¿Cuándo le llegó el éxito?
Después de Lalola no pretendía volcarme a la televisión el resto de 2008. Pero surgió el increíble proyecto de los Pells y, de repente, en julio, a tres meses de bajar las revoluciones, reincidí. No podés rechazar una gran idea. Tampoco se si soy la actriz del momento. Sé que llegué paso a paso; en realidad, pasito a pasito. Porque no recuerdo, incluso en mi niñez, que mi corazón apuntara a ninguna vocación alejada de lo artístico.
¿Cómo toma su rol de actriz exitosa?
Con orgullo. Es raro hablar de mí en estos términos, pero la verdad es que me fue muy bien. Todavía tengo recuerdos vivos de tiempos en los que deseaba que me pasara esto. Estoy disfrutando, dándome cuenta de lo bueno que está. Para mí, era algo lejano y hoy es una realidad. Cada vez que hice un programa estuve bien rodeada. Se me dieron todas las cosas que soñé cuando era chica. El éxito puede tocar a tu puerta, pero tenés que estar preparada.
¿Cómo se describiría?
Seductora, pudorosa, apasionada, fanática del jazz, el cine y los cantantes italianos, el agua y las cremas corporales. Buena cocinera y amante con responsabilidad de la comida (no ingerir harinas me pone de mal humor; les escapo a los fritos y las grasas). Adicta al celular y bastante ajena a la Internet. Simpática y divertida.
¿Maneja la fama y la exposición?
Cuando iban a empezar las grabaciones paralos Exitosos Pells, le pregunte a Mike: "¿Estás preparado para tu último fin de semana de anonimato?". No me mortifican la fama, el aplauso ni la exposición. Sería una hipócrita si lo dijera. Son piolas para nuestro trabajo. Le recomiendo a la gente conocida, ante un bajón, salir a la calle para levantar su autoestima. Yo lo cultivo, y ante el primer "¡Idola!" que escucho a mi paso, se me cambia la cara. Una excelente medicina "antidepre".
¿Cuál es la formula para elegir sus trabajos en Tv?
Sé que no siempre formé parte de programas divinos, pero traté. Pacientemente. Así logré encabezar Lalola. Hablo de elegir contenidos respetuosos, mostrar lo necesario. Lo más hot que hice fue una escena con Romina Gaetani en Mujeres asesinas. Pedí que se viera un poco la espalda, un poco de bombacha, pero nada de lolas. En la lista de situaciones que me ponen feliz, el desnudo no figura.
¿Maneja la vanidad de la que reniegan todos los actores?
No me afectó en el sentido de que todos dependen de la eficacia de tu interpretación. Tenes que estar de buen ánimo, bien predispuesta para trabajar. El haber conocido cómo es la televisión y compartido con grandes cabezas de cartel me ayudó a conocer el paño. Fui protagonista con dos personajes casi irrepetibles. Lola y Sol Pells fueron muy especiales, y se dieron en productos con buenas estéticas.
¿Qué papeles tiene que ofrecerte ahora para que aceptes?
Los productores saben para qué te llaman. Si alguien se molesta, es porque está convencido de que es para mí. No me van a tener que convencer. Para poder disfrutar de todo lo que la tele me dio, fue necesario descansar un poco. Me impresiona pensar ya en hacer una tira, por la cantidad de horas que se pasa en estudios, pero lo cierto es que me encanta trabajar en televisión. Y sobre todo cuando se trata de buenas propuestas como en las que siempre he participado.
¿Hay algo pendiente?
Me gustaría hacer una obra clásica en un nivel un poco más comercial. Quiero decir, una obra clásica como las que he hecho, pero más importante. En una sala grande, y bien hecha. Que la gente vea que es bueno ver un clásico. Me interesa el sentido de ver un clásico hoy. Pero no ahora, porque hacer teatro implicaría tener todas las noches ocupadas. El teatro, sobre todo el comercial, de martes a domingo, es muy absorbente.
Al ser su pareja también actor, ¿no se complica desconectarse del mundo laboral?
No, tampoco hablamos todo el día de trabajo, y menos ahora que los dos estamos trabajando en teatro, y con mucho más tiempo para disfrutar.
¿Le gustaría volver a trabajar con él?
Sí, a full. Yo tengo una gran admiración por Mike, me parece un gran actor. Eso sí, no tengo ni idea de cómo sería… Quizá podríamos formar parte de un elenco grande, medio escondidos entre muchos nombres y talentos.
¿Te imaginás formando una familia?
La verdad, trato de no imaginarme demasiado, lo hice un par de veces y lo que apareció fue muy extraño… Prefiero que la realidad me sorprenda, sobre todo, porque es lo que ha venido sucediendo todos estos últimos años. Me entusiasma la idea de una familia. Admito que para mí la maternidad es algo muy importante y así como probé actuar y cantar, ahora lo que más quiero es probarme como mamá.
Por: Omar Moretti
|