La artrósis de rodilla.
Una experiencia Cubana con ozonoterapia.

La Artrosis de Rodilla es un proceso degenerativo con lesiones en los cartílagos, y que aparece de manera más frecuente en las personas de edad avanzada, es favorecido por factores internos y externos como : la obesidad, deformidades en las piernas, trastornos vasculares, disfunciones metabólicas (diabetes, hipertiroidismo y otros); se caracteriza por dolor crónico en la rodilla , limitación a la movilidad , inflamación local, dificultad para caminar, y en general deteriora la calidad de vida.


El tratamiento depende del grado de limitación y dolor presente en el paciente pero por lo general son los tratamientos quirúrgicos con prótesis totales u otros, los mayormente utilizados en la actualidad. Los tratamientos PREVENTIVOS, siguen siendo los mas aconsejados por la escuela médica Cubana y del resto el mundo ejemplo: control del peso, control de los desarreglos metabólicos señalados y mantener la movilidad en general, que puede ser apoyados por acciones de kinesiologías y rehabilitación articular. El uso de medicamentos antinflamatorios (con control médico de sus dosis), así como el sulfato de glucosalina, infiltraciones articulares (Acido Hialurónico), corticoides con control estricto de los mismos, etc. han permitido paliar en menor o mayor grado los síntomas antes mencionados, pero no están exentos de reacciones adversas gástricas u otras. En Cuba, en los últimos 20 años, Italia, Alemania, España, de entre otros , se utiliza el OZONO (Ozonoterapia) por las propiedades terapéuticas del mismo y como apoyo a las formas convencionales de tratamientos, obteniéndose resultados muy alentadores, en la recuperación de la movilidad articular, el alivio del dolor, la inflamación y en resumen, una mejora de la calidad de vida del paciente de la 3era edad y en unas pocas sesiones de tratamiento sin que hasta el momento se hayan reportado efectos indeseables en los pacientes.


No obstante en mi experiencia personal y en la literatura universal revisada en este sentido, si bien no se ha demostrado fehacientemente el mecanismo de acción local del ozono en la articulación para el efecto logrado, en mis últimos 18 años de realizar dicho método no hemos encontrado efectos adversos o lesiones como secuela o por el efecto del ozono en los pacientes tratados, y si reitero hemos visto una notable mejora en la calidad de vida en ellos. Por lo que lo seguimos utilizando igual que diversos traumatólogos en Cuba y en otras partes del mundo, por lo que recomendamos su uso por profesionales médicos con conocimientos del proceder, como parte del arsenal terapéutico no quirúrgico en esta enfermedad.