La adiposidad
localizada o también llamada obesidad localizada
se caracteriza por ser una acumulación de tejido
adiposo o “graso” en distintas partes del cuerpo,
los lugares de mayor frecuencia son la cara lateral de las
piernas, a nivel de las caderas, denominada popularmente
como adiposidad en “pantalón de montar”,
por la característica prominencia o deformación
que se produce en dicho lugar. Otra de las localizaciones
es en la parte interna de las rodillas. En el abdomen, se
destacan los típicos ‘’rollitos’’
laterales, y fundamentalmente en la parte anterior del vientre,
la fastidiosa “panzita” con distintos grados
de presentación, llegando hasta situaciones bastante
voluminosas.
En general estas adiposidades se pueden presentar en personas
con un peso corporal relativamente normal, o acompañando
a un sobrepeso moderado. Cuando se asocia a una obesidad,
se debe ser muy cuidadoso en el diagnostico ya que se puede
confundir la mayor acumulación de adiposidad por
el mismo exceso de peso, lo cual va variar el tipo de tratamiento
a aplicar.
Se considera habitualmente que
las adiposidades responden a un mecanismo de aumento de
peso, sin embargo aquellos individuos que tienen un peso
conservado pueden presentar adiposidades, en realidad lo
que ocurre es que hay varios mecanismos implicados en el
desarrollo de las adiposidades localizadas, que se deben
considerar, ya que de ello depende el tipo de tratamiento
a indicar y los resultados a obtener.
Que factores se deben tener presentes:
En primer lugar el hereditario o familiar, y secundariamente,
factores adquiridos en el transcurso de nuestra vida, como:
Causas, hormonales y/o glandulares; La edad y sexo de la
persona; Hábitos sedentarios y alimentarios; Sobrepeso
permanente; Medicaciones
Una vez que hemos realizado este diagnóstico, el
paso que sigue es definir el grado de severidad de las mismas
es decir el volumen que presentan. y la localización
si es en una sola región o es de presentación
múltiple .
También es indispensable determinar si están
asociadas a otras situaciones, como por ejemplo celulitis,
flaccidez, estrías, varices o derrames venosos, trastornos
linfáticos, etc. entre otros, que pueden compartir
o no, el mismo lugar o la misma región del cuerpo.
Como vemos son múltiples las variables que se deben
manejar hasta llegar a elaborar una estrategia terapéutica.
Los distintos tratamientos pueden ser divididos en dos grandes
grupos los quirúrgicos y los no quirúrgicos.
Tratamientos no quirúrgicos:
Dentro de este grupo tenemos una amplia gama de posibilidades,
cuya elección dependerá de cada caso en particular,
vamos a mencionar particularmente dos de ellos.: La hidrolipoclasia
ultrasónica y
la lipoescultura enzimática .
La Hidrolipoclasia Ultrasónica es
una técnica para el tratamiento de las adiposidades
localizadas que se ha incorporado mas recientemente con
muy buenos resultados, no es una técnica quirúrgica,
pero tiene resultados sorprendentes que se pueden comparar
a una microlipoaspiración .
Esta técnica consiste en el empleo del ultrasonido
por sus propiedades antinflmtorias y de acción directa
sobre las células que contienen grasa en las adiposidades,
previamente se inyecta en la zona a tratar solución
fisiológica o salina que por efecto del ultrasonido
produce una eliminación del contenido graso de dichas
células, las que son reabsorbidas por el organismo.
Este procedimiento se realiza entre 6 a 10 sesiones dependiendo
de la zona a tratar, con una frecuencia semanal, es muy
bien tolerado y no doloroso. Los lugares donde mas se utiliza
es en las adiposidades de las caderas, parte interna de
rodillas y algunos tipos de rollitos en abdomen Desde las
primeras sesiones se notan la reducción en centímetros.
Debe ser realizado por profesionales idóneos en esta
metodología.
Lipoescultura Enzimática: Esta técnica
no es un procedimiento quirúrgico, se la denomina
con el término “lipoescultura” por la
modelación que genera con la aplicación de
esta metodología, consistente en la inyección
de productos enzimáticos naturales que” disuelven”,o
“reabsorben” las grasas localizadas en las zonas
donde se aplican. Son de muy buena tolerancia, y se realizan
en varias sesiones hasta obtener el resultado deseado. Se
pueden tratar simultáneamente en forma combinada
con ambas técnicas en una misma persona, pero en
regiones distintas .Ejemplo abdomen con Lipoescultura enzimática
y en cara externa de piernas (pantalón de montar)
con Hidrolipoclasia ultrasónica.
Cuando la paciente además presenta algún grado
de CELULITIS se le puede agregar otro método de tratamiento
como la MESOTERAPIA, y/o algunas de las otras terapéuticas
específicas para esta afección.