Merlo
La guitarra más grande del mundo
Un grupo de motoqueros de Merlo planea levantar un monumento a Norberto “Pappo” Napolitano. La estatua tendrá la forma de una guitarra y será, según los integrantes de los Halcones del Oeste, “la más grande del mundo”.

“Tuve la idea de hacer un homenaje al carpo – Pappo - porque soy fanático desde chico, tiré la idea al grupo y gustó. Después, la expusimos a las autoridades de Luján, la aceptaron y enseguida abrieron un número de expediente”, relata Claudio uno de los socios fundadores de este club de motociclistas.


El proyecto surge en el 2005, dos meses después del trágico accidente que terminara con la vida del mítico guitarrista. En estos momentos, “estamos con la parte de diseño, conseguimos este año un ingeniero que esta llevando a cabo todos los cálculos, porque va a ser algo importante. La guitarra más grande del mundo de Hormigón armado”, se entusiasma nuestro interlocutor.


La financiación no es un tema que “me preocupa porque cuando haya que tener la plata, sé que la vamos a conseguir. No es la primera vez que hacemos algo y siempre contamos con el apoyo de la gente y los comerciantes”. Hasta el momento, “Cemento Avellaneda va a donar el hormigón, el ingeniero no nos cobra y nosotros estuvimos recaudando algo con bonos, muy poco, porque los materiales subieron mucho desde que empezamos con esto”.


En cuanto a la ubicación, “tenemos una amistad con Liliana, la hermana del carpo, y ella no quiere que se haga en el lugar del accidente. A eso se le suma que ahora el permiso está más complicado, porque cambió el gobierno y hay algunas autorizaciones que ya no se están dando”.


“Igual, primero vamos a ver quée pasa con el tema estructural - explica Claudio -, que es bastante largo y difícil, después vamos a buscar donde emplazarlo. A nosotros nos gustaría un lugar donde, cuando queramos hacer un homenaje, un recital, no haya trabas así que vamos a esperar y vamos a buscarlo bien”.

Los halcones por dentro
El grupo se formó hace casi 10 años cuando sus integrantes se juntaban los fines de semana en el bar “Pancho West” frente a la plaza de Merlo. “Éramos 20 o 30 fanáticos de las moto que hacíamos encuentros, motoasados. Después de un tiempo, surgió la inquietud de adoptar un nombre, cada integrante propuso uno, votamos y elegimos Halcones del Oeste que, casualmente es el nombre que propuso Mary, mi mujer“.
Desde un principio, “hablábamos de lo que nos gustaría hacer como grupo, y nos propusimos ayudar siempre que se pueda. A partir de ahí, siempre que surgió algo lo hicimos juntamos juguetes o alimentos y los enviamos a donde haga falta”.


“Hace poco, hicimos un encuentro en Paso del Rey - en el club español, el CARBIA - que nos abrió las puertas gentilmente y nos trataron muy bien, para que podamos llevar a cabo este evento. Hubo una demostración de speedway que gusto mucho, juegos con la motos donde entregamos premios; bandas de rock & roll. El evento duro tres días”.


Este encuentro también fue a beneficio “un peso de cada entrada fue destinado al Movimiento Solidario sobre Ruedas que, es una agrupación que recorre las provincias acercando alimentos y ropa a donde haga falta. Gracias a las 300 personas que participaron, pudimos contribuir con 322 pesos para el combustible del camión”.


“El domingo el club estaba lleno de socios que quedaron muy contentos con lo que hicimos - nos cuenta orgulloso Claudio – y, ya nos pidieron que cuando podamos organicemos otro festival de las mismas características. Así que, en cualquier momento ponemos manos a la obra y repetimos la experiencia”.


Por: Omar Moreti