La financiación no es un
tema que “me preocupa porque cuando haya que tener
la plata, sé que la vamos a conseguir. No es la primera
vez que hacemos algo y siempre contamos con el apoyo de
la gente y los comerciantes”. Hasta el momento, “Cemento
Avellaneda va a donar el hormigón, el ingeniero no
nos cobra y nosotros estuvimos recaudando algo con bonos,
muy poco, porque los materiales subieron mucho desde que
empezamos con esto”.
En cuanto a la ubicación, “tenemos una amistad
con Liliana, la hermana del carpo, y ella no quiere que
se haga en el lugar del accidente. A eso se le suma que
ahora el permiso está más complicado, porque
cambió el gobierno y hay algunas autorizaciones que
ya no se están dando”.
“Igual, primero vamos a ver quée pasa con el
tema estructural - explica Claudio -, que es bastante largo
y difícil, después vamos a buscar donde emplazarlo.
A nosotros nos gustaría un lugar donde, cuando queramos
hacer un homenaje, un recital, no haya trabas así
que vamos a esperar y vamos a buscarlo bien”.
Los halcones por dentro
El grupo se formó hace casi 10 años cuando
sus integrantes se juntaban los fines de semana en el bar
“Pancho West” frente a la plaza de Merlo. “Éramos
20 o 30 fanáticos de las moto que hacíamos
encuentros, motoasados. Después de un tiempo, surgió
la inquietud de adoptar un nombre, cada integrante propuso
uno, votamos y elegimos Halcones del Oeste que, casualmente
es el nombre que propuso Mary, mi mujer“.
Desde un principio, “hablábamos de lo que nos
gustaría hacer como grupo, y nos propusimos ayudar
siempre que se pueda. A partir de ahí, siempre que
surgió algo lo hicimos juntamos juguetes o alimentos
y los enviamos a donde haga falta”.
“Hace poco, hicimos un encuentro en Paso del Rey -
en el club español, el CARBIA - que nos abrió
las puertas gentilmente y nos trataron muy bien, para que
podamos llevar a cabo este evento. Hubo una demostración
de speedway que gusto mucho, juegos con la motos donde entregamos
premios; bandas de rock & roll. El evento duro tres
días”.
Este encuentro también fue a beneficio “un
peso de cada entrada fue destinado al Movimiento Solidario
sobre Ruedas que, es una agrupación que recorre las
provincias acercando alimentos y ropa a donde haga falta.
Gracias a las 300 personas que participaron, pudimos contribuir
con 322 pesos para el combustible del camión”.
“El domingo el club estaba lleno de socios que quedaron
muy contentos con lo que hicimos - nos cuenta orgulloso
Claudio – y, ya nos pidieron que cuando podamos organicemos
otro festival de las mismas características. Así
que, en cualquier momento ponemos manos a la obra y repetimos
la experiencia”.
Por: Omar Moreti